La llegada de fabricantes chinos al mercado automotriz de Estados Unidos podría ser cuestión de tiempo, al menos desde la perspectiva de Ford.
Jim Farley, CEO de Ford Motor Company, dijo a empleados de la compañía que el fabricante se prepara ante la posibilidad de que marcas chinas comiencen a vender vehículos en Estados Unidos dentro de los próximos cinco a 10 años, de acuerdo con un reporte de Reuters basado en tres personas que presenciaron una reunión interna.
Farley y otros ejecutivos de Ford señalaron que una entrada sería más probable hacia la parte final de ese periodo. La previsión no significa que exista actualmente un calendario confirmado para el desembarco de alguna marca china: el mercado estadounidense mantiene importantes barreras comerciales y restricciones para determinados vehículos, software y componentes procedentes de China.
El mensaje, sin embargo, refleja hasta qué punto fabricantes como BYD, Geely y otros grupos chinos se han convertido en una referencia competitiva para las automotrices tradicionales.
Ford se prepara para competir con autos chinos más baratos
Ford lleva varios años trabajando en una nueva generación de vehículos eléctricos diseñados para reducir los costos de fabricación y competir en segmentos donde las marcas chinas han ganado terreno mediante automóviles con amplio equipamiento tecnológico y precios agresivos.
La pieza central de esa estrategia es la Universal EV Platform, una arquitectura concebida para servir como base para una familia de eléctricos de menor costo. Su primer producto será la Ford Fathom, una pickup eléctrica mediana que comenzará a aceptar pedidos a principios de 2027.
Ford anunció para la versión de autonomía estándar un precio inicial de US$28,350, antes de impuestos y otros cargos. La producción se realizará en Louisville, Kentucky, y será el primer vehículo fabricado mediante el nuevo sistema de producción de eléctricos de la compañía.
La apuesta es relevante porque coloca a Ford directamente en una categoría donde el costo será uno de los principales argumentos de compra.
México ya muestra el crecimiento de las marcas chinas
Mientras Estados Unidos mantiene barreras de entrada, México ofrece una fotografía diferente.
Las marcas chinas representaron alrededor de 17% de las ventas de vehículos nuevos en México durante el primer semestre de 2026, frente a 14% un año antes, según datos de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores citados por Reuters. En ese periodo comercializaron aproximadamente 137,525 vehículos.
Ese crecimiento se produjo incluso después de que México aplicara nuevos aranceles a vehículos importados desde China y otros países asiáticos. Marcas como Geely, MG, Changan, Chirey y BYD forman parte de una competencia que ya está modificando la oferta disponible para los consumidores mexicanos.
Ford tampoco está completamente separado de la industria automotriz china. En julio de 2026 anunció junto con Geely Auto la creación de una empresa conjunta para producir vehículos Ford y Geely en la planta de Valencia, España. El proyecto prevé comenzar operaciones en 2027 y fabricar nuevos modelos a partir de 2028.
El escenario planteado por Farley no confirma que los fabricantes chinos llegarán a Estados Unidos en una fecha específica. Sí muestra que una de las mayores automotrices estadounidenses ya considera esa posibilidad dentro de su planeación y está ajustando costos, productos y procesos de fabricación para competir si las condiciones comerciales cambian.